"No puedes nutrir un sueño desde el agotamiento. Tu bienestar no es negociable."
Hay algo que pocas personas te dicen cuando empiezas a emprender: tu proyecto se convertirá en algo tan tuyo, tan íntimo, tan parte de ti, que cuidarlo se parecerá mucho a criar un hijo.
Lo piensas al despertar. Te desvelas por él. Celebras cada pequeño logro como si fuera un paso gigante. Te duele cuando no crece como esperabas. Y, sobre todo, le entregas tu corazón completo con la esperanza de que algún día florezca y cumpla el propósito para el que nació.
Pero aquí está la verdad que necesitas escuchar: así como no puedes cuidar bien de un hijo si tú estás quebrada emocionalmente, tampoco puedes hacer crecer un emprendimiento sano desde el agotamiento, la duda constante o el descuido de ti misma.
El mito de la emprendedora que lo sacrifica todo
Nos han vendido una imagen romántica del emprendimiento: la mujer que duerme tres horas, que no para nunca, que "lo da todo" hasta quedarse sin nada para sí misma. Y lo llaman "pasión", "dedicación", "compromiso".
Pero eso no es pasión. Eso es autosabotaje disfrazado de productividad.
Tu emprendimiento necesita tu energía, no tu sacrificio.
Necesita tu claridad mental, no tu agotamiento.
Necesita tu creatividad, no tu ansiedad.
Necesita la mejor versión de ti, no una versión vacía que solo funciona a base de café y presión.
Si tú no estás bien, tu proyecto tampoco lo estará. Es así de simple. Y así de importante.
Los desafíos emocionales que nadie te cuenta
Cuando comienzas a emprender, te preparas para los retos técnicos: aprender de marketing, manejar redes sociales, conseguir clientes. Pero nadie te prepara para los desafíos emocionales que llegan sin avisar:
La soledad de tomar decisiones sola
No hay un jefe que te diga qué hacer. No hay un manual. Cada decisión recae en ti, y eso puede ser paralizante y solitario.
El miedo constante al fracaso
"¿Y si no funciona? ¿Y si invertí tiempo y dinero en algo que no va a ningún lado? ¿Y si me equivoqué?" Esas voces pueden ser ensordecedoras.
La comparación que te roba la paz
Ves a otras emprendedoras "exitosas" en redes sociales y sientes que vas demasiado lento, que no eres suficiente, que deberías estar más adelante.
El peso de ser vulnerable
Mostrar tu proyecto al mundo es exponerte. Es decir "esto importa para mí" y arriesgarte a que no le importe a nadie más.
La culpa de no hacer "suficiente"
Siempre hay algo más por hacer, y nunca sientes que terminas. La culpa se vuelve tu compañera constante.
Estos desafíos no desaparecen. Pero sí puedes aprender a navegarlos sin que te destruyan.
Por qué la automativación es tu superpoder (y tu responsabilidad)
Cuando emprendes, nadie más va a creer en tu sueño como tú. Y está bien. No es su trabajo.
Tu familia puede apoyarte, pero no van a entender cada paso. Tus amigos pueden animarte, pero no van a vivir tu visión. Tus clientes van a valorar tu trabajo, pero no van a impulsarte en los días grises.
Tú eres tu propia fuente de motivación. Y eso no es una carga, es un regalo de libertad.
¿Cómo cultivar la automativación sin caer en la autoexigencia tóxica?
1. Conecta con tu "por qué" cada día
No con el "qué quiero lograr", sino con el "por qué esto importa". ¿A quién quieres ayudar? ¿Qué transformación buscas crear? Cuando tu por qué es claro, los días difíciles tienen más sentido.
2. Celebra el progreso, no solo los resultados
¿Publicaste aunque tenías miedo? Victoria. ¿Tuviste una conversación con un cliente potencial? Victoria. ¿Aprendiste algo nuevo? Victoria. El camino está lleno de pequeños logros que merecen ser honrados.
3. Rodéate de energía que te impulse
Lee, escucha, consume contenido que te recuerde por qué empezaste. Aléjate de voces que alimentan la duda. Busca comunidad que te entienda y celebre contigo.
4. Permítete días grises sin culpa
Habrá días en que no sientas motivación. Y está bien. No eres una máquina. La automativación también es darte permiso de descansar, de sentir, de recalibrarte.
5. Recuérdate que ya has superado cosas difíciles antes
Tú ya has navegado tormentas. Ya has salido adelante cuando parecía imposible. Esta no es la excepción. Tú tienes lo que se necesita.
Espero que estos consejos te motives no estas sola , si deseas profundizar te invito a mi sesiones 1:1 conmigo te espero escribime a 1 2026973210
Myriam Figueroa
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