Conectadas con los NO: Cuando Decir Sí Te Está Costando Tu Paz

 







Por Myriam Figueroa

Muchas mujeres crecimos creyendo que decir “sí” a todo era parte de ser buenas hijas, amigas, parejas o profesionales. Nos enseñaron que ayudar siempre, estar disponibles y sacrificarnos por otros era una muestra de amor y fortaleza. Sin darnos cuenta, muchas terminamos poniendo las necesidades de todos primero y dejando las nuestras para el final.

Hace un tiempo me descubrí agotada emocionalmente después de aceptar compromisos que en realidad no quería asumir. Había dicho “sí” a reuniones que no me emocionaban, responsabilidades que me quitaban tiempo y energía. En ese proceso  entendí algo incómodo pero necesario: muchas veces no decía “sí” por deseo genuino, sino por miedo a decepcionar, incomodar .

Decidí observarme mas en ese sentido  cuántas veces aceptaba algo cuando en realidad quería negarme. El resultado fue en cosnciencia revelador . Cada pequeño “sí” automático me estaba costando horas de mi tiempo, mi energía creativa y, sobre todo, mi paz mental. Comprendí que no estaba siendo generosa conmigo misma; me estaba volviendo invisible para mis propias necesidades.

Cuando empecé a practicar el “no”, apareció inmediatamente la culpa. Esa voz interna que muchas mujeres conocemos bien: “deberías ayudar”, “qué van a pensar de ti”, “si fueras realmente buena, aceptarías”. Pero con el tiempo entendí algo importante: la culpa no siempre significa que estamos haciendo algo malo. Muchas veces significa simplemente que estamos haciendo algo diferente a lo que nos enseñaron.

Siempre en el proceso recuerdo los  “no” claro y tranquilo. Esperaba incomodidad, enojo o rechazo, pero nada de eso ocurrió. Las otras personas lo entendió y la vida siguió. Ahí descubrí que muchas de las catástrofes que imaginamos cuando ponemos límites existen solo en nuestra mente.

Hoy veo cada “no” como una forma de decirme “sí” a mí misma:

  • No al agotamiento = sí a mi energía
  • No a la culpa heredada = sí a mi paz mental
  • No a perderme en los demás = sí a encontrarme conmigo misma

Decir “no” no significa cerrarnos al mundo ni dejar de amar a quienes nos rodean. Significa aprender a elegir conscientemente dónde ponemos nuestra energía y entender que también merecemos tiempo, descanso y prioridad.

El proceso no es perfecto ni lineal. Todavía hay días en los que la culpa aparece, pero ahora puedo reconocerla como parte de una vieja programación y no como una verdad absoluta. Cada vez que ponemos un límite sano, fortalecemos la relación más importante de todas: la que tenemos con nosotras mismas.

Tal vez el primer paso no sea cambiar toda tu vida, sino simplemente atreverte a decir un solo “no” esta semana. Sin culpa. Sin largas explicaciones. Solo recordando que cuidar de ti no es egoísmo: es amor propio, conciencia y una silenciosa forma de revolución interior.



Conectada con el corazon compartiendo procesos 
Myriam Figueroa



Comentarios

Entrevista Caras Negocios / Editorial Perfil / Argentina

Mi paso por el 13 / Marcelo Tinelli / Argentina

Mis Redes Sociales

Sígueme en Facebook Sígueme en Instagram Sígueme en YouTube