Esta foto me la tomó Sean en Washington DC, en mi primer Festival de los Cerezos .
Esos lentes de corazón no son IA — los compré, los usé meses, y me los ponía porque me hacían sentir mejor en mi proceso de emigrar. Andaba feliz caminando entre desconocidos, y la gente me saludaba, me sonreía… como si esos lentes fueran una señal.
Mi símbolo de mirar con esperanza y amor, abrazando los cambios, sin tener la más mínima idea de los caminos que se abrirían.
¿Adónde me llevaría Dios caminando esta nueva vida? No lo sabía. Y aun así… caminé. 
Esta semana me topé con esta foto mirando hacia atrás, y solo siento gratitud. A esta Pacha que me abraza. A esa Myriam que no sabía lo que vendría… y que igual siguió adelante con la certeza de que Si Dios abrio esta puerta me mostraria sus planes y asi fue …
(Lo que sí es IA son las imágenes reflejadas en los lentes
— ese toque fue un regalo visual hermoso.)
Y esa bufanda que tanto amaba… en alguna mudanza se fue.
Las cosas pasan, la esencia queda.
Abrazo grande Conectada 

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